Historia de los Instrumentos Populares Salmantinos 

El inmenso valor de la música folklórica reside en su sencillez y profunda emoción. Flauta de tres agujeros (Gaita) y Tambor (Tamboril).  Música Tradicional Salmantina

Quiero desde aquí agradecer a una serie de personas que con su esfuerzo hacen que las tradiciones se conserven, sobre todo a la Agrupación de Tamborileros Salmantinos, Cenzual, Nicomedes "Medes" tamborilero de Villamayor, Ismael Álvarez tamborilero de Cilleros, reconocido maestro y artesano de instrumentos tradicionales, Matilde y Pepe, Poldo y Carriza, Antonio, Josepe y Felicísimo. Arcadio de Barreras, El Guinda, Bustos tamborilero de Barbalos, Javi, Pepe Cárdenas, Andrés de Aldeadávila, Ezequiel y señora, José y Mar bailadores serranos, Pepe Gil-cacho, Malvi y Javi, el Tío Víctor de Miranda del Castañar, Mercedes Maderal, tamborilera de Salamanca, Sagrario, Pepe El Mariquelo, Matilde, Titón tamborilero de Mogarraz, Tío y Mari, Gema Gil-Cacho, Carlos Rufino, Manolo Paíno y el tío Frejón. De todos ellos aquí unos fotos en su honor.

Mención especial para Pepe Gil-Cacho, que con su grupo hace que no se pierdan la música folklórica, visita su pagina web, donde encontrarás cantidad de fotos con los trajes típicos salmantinos (Pepe Gil-Cacho) 

ASOCIACIÓN ETNOGRÁFICA SALMANTICE (Música Salmantina) http://usuarios.tripod.es/salmantice/

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La "Gaita" 

Nombre popularizado de esta variedad de flauta de pico con tres agujeros es, según Felipe Pedrell, "el instrumento más antiguo de música; aparece en las edades prehistóricas, como testimonio de las primeras manifestaciones del instinto musical".

Las primeras representaciones plásticas de los tañeros de flauta, aparecen en las tumbas egipcias y en diversos relieves de Asiria y Babilonia.

El profesor García Matos cree que la idea de acomodar tres agujeros a la flauta tiene su origen en los pueblos de Asia Menor. Pasa después a Egipto. Los frigios la introducen en Grecia (monoaulós). Las tribus arábigas la recogen con el nombre de "gosba" o "gorba". Llega a la china y pasa también a América. En España, esta flauta, en su versión no evolucionada, se introdujo también en la misma época remota. Siguiendo el estudio del profesor García Matos, los arqueólogos encontraron dos ejemplares pertenecientes al período paleolítico de nuestra prehistoria; pero la introducción de la flauta en su embocadura ya perfeccionada, es posterior en nuestro país. El pueblo que perfeccionó la flauta de pico fue Grecia, y de aquí se pasó a España por conducto de los romanos, ya perfeccionada. Ellos la trajeron para interpretar a solo, Su simultaneidad con el tamboril se cree de origen español. El P. Olazarán de Estella, en su "Método de Flauta vasca": incluye fotografía de un juglar manejando a un tiempo flauta y tamboril; corresponde a una escultura del siglo XII del Monasterio de Oliva (Navarra).

En la provincia salmantina, salvo las tierras de Cantalapiedra, Peñaranda y puntos de la Tierra de Alba y el Alto Tormes ( que usan la dulzaina y el redoblante), se utilizan el tamboril y la "gaita" para acompañar las danzas, ramos, procesiones y las alboradas de bodas o las dedicadas al santo patrón de las localidades donde no se han perdido del todo las tradiciones. (Ver tercera edad misa con tamboril y flauta). Según el profesor Dámaso Ledesma, estos instrumentos se utilizaban  para acompañar unisonalmente a la voz humana.

El Tamboril 

Thoinot Arbeau, en su Orchecographie escrita en 1589, dice que <<tiene una longitud aproximada de dos pies pequeños y un pie de diámetro; sobre las membranas se colocan unas cuerdecitas que son causa de que, cuando se golpea el tamboril con un palillo o con los dedos, el sonido de dicho tamboril sea estridente y vibrante>>.

En Provenza (Francia) donde también existe tradición en el empleo de la flauta o caramillo y tamboril se da, en el ámbito tradicional y en el culto, una variedad de forma y sonido diferentes, que para Bainess (en su artículo de Grove Dictionary), es una tipología que data del siglo XVI.

Se trata de un cilindro que en longitud llega a medir dos veces su diámetro; el tamborín provenzal se toca igualmente colgado del brazo izquierdo y con una sola baqueta.

Según información que aparece en el Diccionario de Brenet estuvo en boga en la sociedad parisiense durante la segunda mitad del siglo XVIII; w incluso se incorpora a la orquesta de la ópera y a la comedia italiana.

En 1772 un tal Cháteauminois poseía una escuela de tamborileros de alta sociedad (había una cierta <<moda pastoril>> o bucólica entre la aristocracia); en esta época se trató de refinar el sonido de estos tamboriles colocándole unas cuerdas metálicas que vibraban por simpatía y no por el roce inmediato con el parche.

De nuevo en nuestro ámbito geográfico y cultural la tipología del tamboril puede presentar variaciones notables, de norte a sur. En León, según José Luis Alonso Ponga, el tamboril se llama también caja, y se hacía antiguamente de un tronco de nogal de unos 60 cms. de alto por 40 cms. de ancho; el tamboril tiene unos aros metálicos donde se enroscan las pieles que podían ser de corzo, aunque lo normal es utilizar pieles de cabra, oveja o perro. En la actualidad para el cilindro se pueden aprovechar latas metálicas; en cuanto al sistema de tensores antiguamente eran de cuerdas con agazaderar o cartigaderas (grapas de cuero) mientras que modernamente se utiliza un sistema de tornillos con mariposas similar al de los redoblantes.

En Zamora, en su mitad norte, pueden verse ejemplares que responderían a la tipología leonesa, pera también los hay de tronco de árbol ahuecado; la anchura del cilindro es menor que la del diámetro de los parches; pero a medida que nos adentramos en la mitad sur de Zamora, provincia de Salamanca y Cáceres, la longitud del cilindro se hace mayor, precisamente en la provincia de Badajoz, en la de Huelva y en el Alentejo portugués los tamboriles son de enormes proporciones y por lo tanto de sonoridad muy grave. En todos los casos el tambor se percute con una única baqueta, cachara o porra que porta el tamborilero en su mano derecha. La técnica de ejecución también varía de norte a sur: En el Norte, León, mitad norte de Zamora y Portugal, se emplea una técnica de golpeo de abajo a arriba y con movimiento de muñeca, los ritmos suelen ser rápidos y recargados de golpes que suenan como engarzados unos con otros (no se suele tocar en el aro).

En la mitad sur de Zamora, Salamanca y norte de Cáceres aparecen los ritmos con golpes acentuados a contratiempo: el Charro y su familia, y los ritmos cojos o <<aksak>> sobre todo en Salamanca, la charrada y su gran familia (picaos, perantones, etc). Hay gran maestría en el empleo de toques en el aro y en las distintas partes del parche obteniéndose distintos sonidos (en la zona de la Sierra y norte de Cáceres se emplea mucho el contraste de intensidades sonoras, golpes suaves, medios o fuertes en el transcurso de los temas musicales).

La zona sur, al tener unos tambores de sonoridad tan grave, no da pie a la profusión de golpes, manteniendo casi siempre ritmos simples y básicos.

Fuente: Agrupación de Tamborileros de Salamanca.

Indumentaria del traje charro.

Hombre:

Camisón: Hecho de lienzo casero, los puños y el cuello son de picas apretadas. La pechera bordada con deshilado.
Botón de Oro: Cabeza de turco, todo macizo, de filigrana, con adornos.
Medias Galanas: Negras, de lana de oveja. Son de ampie y con punto galano. Sujetas con ligas pañeras de colores o bordadas con canutillo
Calzones: De paño fuerte negro, por debajo de las rodillas, con aberturas laterales y botones de plata (siempre van desabrochados para que se vean las ligas).
Chaleco Negro, de paño fino, cuadrado en la pechera (para lucir el Camisón). Bordado con lentejuelas, canutillos y huevecillos. Se abrocha a ambos lados con botones de plata.
Faja de Merino: Consiste en una tira de tela cuya finalidad es sujetar la cintura del pantalón.
Pañuelo de la faja: Pañuelo de adorno.
Chaquetilla (jugón): de Paño fino con vueltas con empuñadura trabajada y botones de plata. Se coloca encima del chaleco.
Capa negra: De paño fino con vueltas de terciopelo rojo, morado o verde.
Sombrero: Grande, de ala muy ancha y con dos borlas adornadas con canutillos para que brillen.
Zapatos: De piel blanca de becerro, con hebillas de plata.

Mujer:

Blusa Blanca: La pechera bordada en blanco con puntillas y también con puños.
Pololos: Blancos, adornados con puntillas.
Enaguas: Blancas, con tiras bordadas. Se suele poner de 3 a 5, las mejores se colocan arriba.
Medias: Llamadas medias de cuadro, son de lino o algodón, de punto calado y empie.
Zapatos: De piel blanca de becerro, con hebilla de plata.
Jugona: Chaquetilla ajustada que marca las líneas del cuerpo y hace el papel de corpiño o justillo. Las mangas están descosidas en las axilas y en los puños tienen adornos de lentejuelas y canutillos. Tiene una faldetas que consisten en unos rollos de tela cosidos para sujetar la raya y dar volumen a las caderas.
Saya: De paño grueso y amarillo, con un ruedo colorado al bajo. Sobre este se hacen bordados. Tiene la cintura fruncida y un largo por encima del tobillo.
Puntas: Son dos cintas blancas en forma de pico adornadas con puntillas, atadas con un hiladillo a la cintura.
Cintas: Están bordadas con puntas de plata y lentejuelas.
Mandil: Redondo en el bajo, adornado con puntilla negra alrededor, fruncido en la cintura y con una tira en medio adornada con lentejuelas.
Bolso: Saquito de tela con una abertura, adornado con lentejuelas y puntillas. Se coloca al lado derecho.
Pañuelos: Encima de la jugona se pone un pañuelo blanco, luego otro blanco con las picas bordadas y por último se coloca el pañuelo de merino (dejando ver las picas blancas).
Pañuelo de cabeza: Suele ser de merino, agarrado a los hombros con alfileres.
Peinado: El moño "picaporte" consiste en carrera en medio de la cabeza, con rizo aplastado por encima de la oreja. El moño es alto y en el  van los rizos. Todo se ata con una cinta de punta de plata.
Tocado: Consiste en una gran cantidad de joyas.
Pendientes: Argollas, pequeñas en los días de diario y grandes los días de fiesta.
Hilos: Se coloca un pequeño con una cruz alrededor del cuello y después otros dos. Otro largo que tiene que salir por el pañuelo, con un galápago.
Cosméticos: Polvo de arroz que se aplica en el cutis para darle un tono blanco, típico de esa época. Agua de azúcar en el pelo para sujetar los cabellos.

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Realización y Actualización: Ángel Manzano Mesón
Última actualización 25 de Mayo del 2001
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